Festuca E. Tacuabe

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Festuca E. Tacuabe

Festuca arundinacea

  • Tipo continental
  • Temprana, florece próximo al 13/9
  • Produce forraje todo el año
  • Muy buena adaptación local

 

 

Categoría:

Descripción

Estanzuela Tacuabé fue obtenida en La Estanzuela por selección de materiales destacados por producción otoño-invernal, persistencia y compatibilidad con trébol blanco. Reúne en su
pedigree genotipos recolectados de viejas praderas del país, de ahí la excelente adaptación demostrada en estos años.

Estanzuela Tacuabé fue el primer cultivar de festuca mejorado en el Uruguay. Su liberación comercial a mediados de los 70 representó un salto cualitativo por su marcada superioridad sobre Kentucky 31, el material más sembrado en esa época.

Es una festuca temprana que encaña a mediados de setiembre y si bien puede producir forraje todo el año tiene un pico de producción en setiembre y otro menor en otoño.
Implantación y manejo recomendado para la especie.
Se recomienda sembrarla desde mediados de marzo utilizando densidades de 12 a 15 kg/ha en mezcla con leguminosas.
La Festuca tiene implantación lenta y las siembras tardías con suelos mas fríos reducen su velocidad de crecimiento, implantación inicial y retrasan el primer pastoreo.
El pastoreo rotativo permite una mejor performance de la pastura en rendimiento y calidad.
Como recomendación el pastoreo debe realizarse cuando la planta alcanza las 2,5 a 3 hojas desarrolladas que se da generalmente a los 15 – 18 cms de altura, dejando un remanente de 5-7 cm durante otoño, invierno y primavera. El manejo de primavera debe apuntar a prevenir la encañzón mediante pastoreos mas intensos y frecuentes. Si se dilata el pastoreo y se entra con mayor altura, se reduce la calidad del forraje y en casos de variedades de Festucas de Floración más temprana este pasaje de etapa Vegetativa a Reproductiva donde comienza a predominar una mayor relación Tallo/Hoja reduce significativamente la calidad y palatabilidad de la planta, ocasionando una menor palatabilidad animal al punto que en algunos casos la rechazan generando un menor consumo animal diario y así reduciendo las altas tasas de engorde o producción de leche que debemos optimizar en primavera, época del año en que contamos con condiciones climáticas óptimas para la especie.
El manejo durante el verano debe ser cuidadoso, con menor carga animal y dejando un mayor remanente (no menor a 10 cms de altura) para mantener el suelo bien cubierto, que se disminuyan perdidas de humedad por evaporación solar y así evitar daños por altas temperaturas en aire y suelo que en casos de déficit hídricos severos pueden perderse plantas por un incorrecto manejo de sobre pastoreo en esta estación que debemos sobrepasarla con un correcto manejo.